Durante muchos de los procedimientos quirúrgicos que se realizan para tratar diferentes patologías de la retina se dejan dentro del ojo sustancias gaseosas o liquidas.

Debido a sus diferentes densidades, estas sustancias presionan sobre determinadas áreas de la retina durante los días posteriores a la cirugía, ayudando en la cicatrización y la adhesión de las zonas desprendidas.

Para localizar la presión en la zona de la retina deseada, el paciente debe permanecer en una posición determinada durante los días siguientes a la cirugía.

Este posicionamiento ha demostrado estar relacionado con la recuperación visual tras la intervención.

El posicionamiento estricto durante esos días resulta incómodo y en muchos pacientes produce contracturas y dolores que imposibilitan la realización correcta del mismo.

El uso de las sillas de posicionamiento durante esos días ayuda a completar la recuperación con mayor comodidad y seguridad.

 

Significant improvement in compliance with the face-down position after vitrectomy and gas tamponade.
Schaefer H, Koss MJ, Singh P, Koch F. Klin Monbl Augenheilkd 2012 Sep;229(9):928-36. doi: 10.1055/s-0031-1299529.